Vistas de página en total

miércoles, 21 de septiembre de 2016




La higiene en Ablitas a finales del siglo XIX.

Este agosto aburrido de cierzo y poco calor me he encontrado en el archivo una carta de un vecino de Ablitas que envía al periódico Diario de Avisos de Tudela el 10 de julio de 1893. El ablitero, que es el corresponsal está preocupado por la higiene del pueblo, y hace una crítica demoledora de la situación sanitaria de la Ablitas de nuestro bisabuelo que me parece interesante transcribir para romper el tedio de este mes de agosto. Además, responde a las preocupaciones higienistas que a finales del siglo XIX recorren Europa. Nuestro vecino, conoce este movimiento europeo y de ahí su crítica. Sobre la actitud de las autoridades municipales, nada nuevo bajo el sol.
“Carta de Ablitas. Sr. Dr. Del Diario de Avisos.
El peligro,  hoy remoto, con que amenaza alterar nuestro estado sanitario la existencia del cólera morbo asiático en algunas naciones y la de epidemias coleriformes en otras, exige que el Gobierno no desdeñe ni olvide ninguno de los medios que la ciencia enseña y la experiencia acredita como eficaces para evitar el contagio o para neutralizar y extinguir el mal si por desgracia llega a penetrar en nuestro sueño…
Así dice el primer párrafo del preámbulo a la Real orden de 29 de agosto de 1892, renovada y ratificada por la de 8 de junio último pasado; al recordar en esta fecha el Sr. Gobernador Civil de la provincia, la citada R. O a los alcaldes y juntas de sanidad, les excita a que desplieguen todo su celo y energía, para hacer observar las regias de la higiene en todo su rigor.
Pues bien: en esta localidad, que además de poseer dignísimas autoridades y junta de sanidad, tiene la alta honra de contar entre sus habitantes, aunque  no entre sus hijos, una persona que siquiera no sea más que por el cargo que desempeña, debe ser competentísima en el asunto, el Sr. Subdelegado de medicina del distrito, es donde menos se tiene en cuenta aun los más rudimentarios principios de higiene. ¿Qué han hecho los citados señores para cumplimentar las órdenes del Sr. Gobernador? Nada, o al menos no hemos visto sus resultados; solo un bando se publicó hace algunos días,  en el que el Sr. Alcalde ordenaba se guardase en las casas la más estricta limpieza y decía que se girarían visitas domiciliarias para cerciorarse de la observancia de lo que prescribía. Este bando no ha sido ejecutado al menos en la parte que dicho Sr. Alcalde guardaba para sí, puesto que ninguna visita ha girado, no evitando por tal razón el que en una casa, donde apenas vivirían con holgura dos personas, habiten familias numerosas, que además poseen numerosa familia de animales con quien amigablemente reparten su angosta habitación, dando por resultado el que cada casa sea un foco de inmundicia y podredumbre.
Existe a un extremo de este pueblo una balsa que bajo una ligerísima capa de agua, oculta gran cantidad de cieno produciendo un verdadero lodazal.  A pocos metros de esta charca y dentro del radio de la población, se encuentra el cementerio, de tan exiguas dimensiones que con gran dificultad logra cubrir las exigencias de este vecindario en época normal, figúrese que sucedería en caso de epidemia.
Agréguese a las causas anotadas que en esta plaza se vende fruta y verdura en estado casi putrefacto, sin que nadie se cuide de impedirlo. Y otras muchas,  que vale más no menearlas, y podrá formarse una idea de las condiciones higiénicas que esta villa reúne.
Ya ve Vd. Pues mi querido Director, como emplean estas autoridades los medios aquellos de que habla la precitada R. O de 29 de agosto de 1892. Y si por esos medios, más o  menos científicos, no se hallan al alcance de nuestras autoridades, bien debía subsanar esa falta el ilustrado Sr. Subdelegado, si cuando por las noches sale a tomar el fresco a la puerta de su casa debe darle a la nariz cierto olorcillo poco agradable procedente de algunos estercoleros que hay muy próximos a su vivienda y no evita.

Sabe Vd. Sr. Director en cuanta estimación le tiene su buen amigo, El corresponsal.  Ablitas, 10 de junio de 1893”



martes, 30 de agosto de 2016


Los judíos en Ablitas.

Este otoño pasado, en el programa Tiramillas dedicado a Ablitas, hablé largo y tendido sobre un tema apasionante y original que son la presencia de los judíos en Ablitas. Es evidente, para el que vio el reportaje, que los realizadores no lo entendieron así.
Se me ha ocurrido que aprovechando el blog, voy a hacer una ligera y breve reseña  de su importancia a partir de la investigación que realizó Annie Abas, mujer de uno de los descendientes.
La familia Abenabez de Ablitas posee el apodo “de Ablitas” porque son dueños de propiedades en esta población. Uno de ellos Don Juce (tiene una calle en el pueblo) es el creador de negocio de la familia denominado “Casa de Ablitas” y que dirigido por su hijo Ezmel Abenabez de Ablitas “el Viejo”, se convirtió en un auténtico banco con una actividad crediticia de las más importantes de la época. Entre esta estirpe se encuentra Don José Abenabez “el rico de Ablitas”. Además, varios de los miembros de esta dinastía fueron distinguidos con el honorifico “don”, siendo pocos los judíos navarros que los poseían.
Este banco “Casa de Ablitas” prestó dinero a los reyes navarros como entidad financiera de gran prestigio y solvencia. Pero, nuestros reyes no cumplieron con sus obligaciones de devolver los préstamos. De este modo, les pagaron, lamentablemente, con la expulsión del reino de Navarra siguiendo la misma política practicada por los reyes castellanos en aras de unidad religiosa impuesta por el Cardenal Cisneros. A mediados del siglo XIV cae el banco “casa de Ablitas” por qué los monarcas no devuelven los préstamos, y menos durante la larga crisis de la centuria del catorce. La expulsión, a fin de cuentas, era evitar hacer frente a las obligaciones con tan distinguido banco.

Los últimos Abenabez sobre el territorio navarro de los que tenemos noticias, fueron Abraham Abenabez y sus hijos, que, como muchos otros, se convirtieron al catolicismo, adoptando el apellido Olguerin. Es probable que huyendo de las persecuciones, el resto de la familia marcharan a Portugal, y posteriormente al Norte de Europa.  Así pues, de forma resumida este fue el periplo de los Abenabez de Ablitas que permanecieron entre nosotros tres siglos desde el XIII hasta su expulsión en 1492. Y que no os quepa la menor duda que dieron lustre y categoría a nuestro pueblo en el medievo navarro como se recoge en cualquier libro sobre dicho tema. Un saludo en esta tarde de agosto de bochorno.

sábado, 25 de junio de 2016


Francisco Escribano Zardoya in memoriam.

 Ahora que celebramos el 50 aniversario del IES “Benjamín de Tudela”, es el momento apropiado para reivindicar la figura de Francisco Escribano Zardoya. Natural de Ablitas. Catedrático de filosofía del I.E.S “Benjamín de Tudela”, era mi tío. Una persona culta e inteligente, licenciado en Filosofía y teología por la Universidad de Comillas, y Licenciado en Filosofía por la Universidad Complutense de Madrid. Curso periodismo en la Escuela de Periodismo de la Iglesia en Madrid. Fue dos veces seleccionado para el premio Nadal de novela. Admirador de Dostoievski, pero más cercano a Steinbek y Cholojov a la hora de escribir.
Fue director del Instituto “Benjamín de Tudela” durante la Transición. Vivió con toda su crudeza la ambición por el poder de los que se creían en posesión de la verdad. Aquellos a los que él denominó  “los del síndrome del cambio”. No tuvo tiempo, pues murió en 1984 para ver la mutación ideológica, e incluso como entraban en desgracia política los que le negaron su confianza en el claustro de profesores. Aquellos que defendían el “buenísimo” de unos alumnos que controlados ideológicamente por los más listos, enseñaban sus garras en lo que acabo siendo la “kale borroca” en los 90. Aquellos  vividores que mandaban a hacer irrespirable el ambiente del centro y no entendieron su enseñanza.
Hace años coincidí con uno de los líderes que atacaban a mi tío en Peralta, y le hacía sentadas en los pasillos. Me dio pena como persona, y sufrí muchos como profesor. En definitiva, la historia como decía aquel filósofo, en el precioso libro el 18 de Brumario se repite dos veces, una como tragedia, que fue la vejación a la que sometieron a Francisco Escribano Zardoya, y otra la falsa de los que se han quedado huérfanos de ideología, y están ahora en las antípodas de lo que defendieron entonces. Allá desde el cielo os ha perdonado, seguro.


Francisco Santos Escribano.

lunes, 9 de mayo de 2016

Visita al Archivo Municipal de Tudela.

Los días 2 y 5 de mayo visitaron el Archivo Municipal de Tudela los alumnos de 4º A y 4º E y 1º C, D y E de bachillerato del I.E.S “Valle del Ebro”. La actividad organizada por los profesores del departamento de Ciencias Sociales Francisco Santos e Isabel Haro, tenía como objetivo conocer las fuentes documentales de las que se sirven los historiadores para analizar el pasado. Además, es importante que los estudiantes conozcan el patrimonio histórico de la comarca donde está ubicado el centro de enseñanza. En este caso, el material documental corresponde a la documentación de carácter municipal y notarial.
La visita estuvo guiada por Beatriz Pérez directora del Archivo Municipal de Tudela. Su inestimable colaboración y profesionalidad permitió mostrar a los estudiante, una serie de legajos originales para que ellos puedan entender el sentido de la custodia y mantenimiento de la documentación de carácter histórico, la riqueza del mismo, y la labor que se hace desde dicha institución en el proceso de digitalización. A la mayoría de estos documentos origínales no tienen acceso ni los historiadores.

En este sentido, los alumnos contemplaron varios pergaminos del siglo XII y XIII, concretamente uno de ellos referente el otorgamiento del título de ciudad a Tudela. Además, tuvieron en sus manos libros de cuentas municipales donde se detalla la vida económica de la ciudad. Por otro lado, pudieron leer actas municipales del año 1788 donde ser recoge la vida política. También la hemeroteca la pudieron visitar a través de dos periódicos tudelanos que sirven de muestra para entender el nivel de la prensa tudelana en el los siglos XIX y XX. Se trata del Diario de Avisos de Tudela y el Eco del Distrito. Asimismo, pudieron ver negativos de fotografías en crista de la colección privada de Nicolás Salinas, tudelano que dejó un archivo documental de Tudela a través de sus instantáneas de finales del siglo XIX y principios del XX. Por último, debemos reconocer la gratitud del Departamento de Ciencias Sociales del I.E.S “Valle del Ebro “con Beatriz Pérez por las facilidades que siempre no ofrece y su labor pedagógica para que los alumnos entiendan  la importancia del patrimonio.


martes, 3 de mayo de 2016



La cultura en Ablitas  durante la Restauración Borbónica.

En el Diario de Aviso de Tudela, periódico serio, dirigido por D. Manuel  Urban y Arnedo, fundador también del Bar Aragón de Tudela insigne liberal, me encontré una crónica del corresponsal de Ablitas que me pareció interesante.  Es importante tener en cuenta el análisis que hace el redactor, y el hincapié que hace en la cultura del pueblo a finales del siglo XIX. El subrayado es mío.
“Sr. Dr. Del Diario de Avisos. Muy Sr mío y de mi consideración distinguida: Constante suscritor a su ilustrado Diario, he tenido ocasión observar su predilección por los asuntos que se relacionan con el adelanto o progreso de los pueblos, y como esta villa ha tenido lugar uno de esos actos que prueban que la cultura intelectual no es ya indiferente como antes a las clases agricultoras, sino que va adquiriendo en ellas la importancia y estimación a que realmente es acreedora, no puedo menos por tal motivo de reseñar aunque ligeramente una de esas fiestas de la inteligencia, que tanto ennoblecen a los que contribuyen a realizarlas.
El 22 del corriente, día de nuestra Patrona, aprovechando la estancia en estas localidad del distinguido orador sagrado D. Antonio González, tan conocido como tal en Pamplona y en esta merindad, tuvo lugar la distribución de premios a los alumnos de la bien dirigida escuela del acreditado profesor D. Benigno Galipienzo.
Este acto, que años atrás pasaba como desapercibido, revestía en el citado día la solemnidad que en los pueblos cultos se rinde a estas las  juntas de la inteligencia y las autoridades eclesiásticas y civiles, y una escogida concurrencia, descollando en ella nuestro simpático vicario D. Juan Agreda y el orador Sr. González predicador de S. M, contribuían el esplendor de la fiesta amenizada por la orquesta de la villa.
El simpático niño Dionisio Gil pronunció con notable seguridad y entonación un sentido discurso.
Después de la grata impresión que produjo en la concurrencia el discurso, fuimos agradablemente sorprendidos por la bellísima improvisación del señor González, en ella desarrollo con la maestría, pureza y corrección y energía que distingue a su estilo y con su lenguaje castizo, brillante y armónico, el magnífico pensamiento de que el estudio eleva el alma y purifica el corazón, terminando con iguales o parecidas palabras “Vosotros hijos míos, que os halláis en la hermosa edad propia para adquirir el hábito del trabajo y del estudio, vosotros que seréis los hombres del siglo 20, recordad siempre que Dios es el que da vida, y que por el somos y por él pensamos”.

Así terminó aquella hermosa fiesta dedicada a premiar la constancia y laboriosidad de la niñez: nuestro sincero pláceme al eminente orador Sr. González y a cuantos cooperaron a ella, así como al digno y modesto profesor Sr. Galipienzo que debe estar con razón orgulloso de su obra, pues si alguna vez se puede legitimar el orgullo, es cuando se realiza una noble empresa.

Ablitas, 24 de julio de 1888.

sábado, 16 de abril de 2016


Para Navidad en casa.


Hoy, hace 99 años de la batalla del Primera Guerra Mundial de “Chemin des Dames” (Camino de las Damas), así llamado porque por él pasaban las "Damas de Francia" (las hijas de Luis XV). Una ofensiva francesa, lanzada el 16 de abril de 1917, con el fin de romper el frente alemán que se convierte en un sangriento fracaso (unas 100.000 víctimas francesas en un mes). Se amotinan soldados franceses hartos de tanta vejación. Las batallas de Verdum y del Somme fueron más agresivas y con más muertos, pero no por ello ésta se queda a la zaga. Sin duda, la guerra es el fracaso de la concordia, la  negociación, el entendimiento y el sentido común. A la lucha se va con la euforia y el patriotismo del que se considera henchido de la verdad absoluta. Mi razón está por encima de los demás. Los trenes se llenan de jóvenes ingleses y franceses que iban, más que a una guerra destructora, a una fiesta por la patria. Ya sabemos desde hace años, como decía Samuel Johnson que el “patriotismo es el último refugio de los miserables”.
La gente, desde la ingenuidad innata del que no ve más allá de los impulsos primitivos dice, alegremente, “para la navidad en casa”. Pero el hogar durante cuatro años no fue otro que la trinchera cavada sobre la tierra blanda, y regada de agua de lluvia de las llanuras europeas, esperando entre pinchos de alambre al enemigo.
De vez en cuando la codicia de algún general, sin escrúpulos, hacia lanzar  ataques a la desesperada como en Verdum o el Somme o como el que cumplimos el aniversario del “Chemin de Darnes”. Que bien reflejó la contienda, inteligentemente, Stanley Kubrick en la película Senderos de Gloria. Yo la vi de estudiante en Zaragoza, y me pareció, la esencia de la guerra en estado puro. Fue como un bofetón en la cara. Genial Kirk Douglas a las órdenes del maestro. Planos cortos, traveling psicológico lento. Un señor, salía del cine en Zaragoza, allá por el año 1986, gritando “esto es un vergüenza, está película es antimilitarista”.

Después de la guerra, todos vuelven a casa, sin lustre, sonrisa pérdida, tristes, abatidos, escépticos ante la vida. No se oyen bravatas de canciones guerreras. Es el armisticio. Después viene el escarnio de Francia con Alemania, y el cheque en blanco para que asalte el poder un salva patrias, pequeño, cabo del ejército, estudiante de arte dramático. ¿Y la burguesía alemana? Traicionado a su ideología, el liberalismo. Después muertos, más muertos y más muertos. Parecía que habíamos aprendido la lección, pero no, no existe Europa. Todo es una entelequia.

sábado, 13 de febrero de 2016



A los jóvenes de Ablitas cuando te ibas a bañar a la laguna de Lor, los padres y abuelos te decían que tuviese cuidado pues en la balsa se había ahogado unos jesuitas. Pues bien, no era un mito ni una leyenda. Esta es la crónica de la triste noticia.

Periódico “El Requeté” 17 de abril de 1938


Terrible desgracia.
“El lunes último a eso de las cuatro de la tarde, corrió por Tudela la noticia de una gran desgracia ocurrida en la Balsa de Lor, en la jurisdicción de Ablitas.
Aprovechando que era segundo día de Pascua, fueron a pasar el día al campo a aquel lugar algunos colegiales de los que habían quedado en el colegio de San Francisco Javier pasando las vacaciones de la Semana Santa, acompañados de algunos padres y hermanos de la Compañía de Jesús.
Después de comer, tomaron un pontón que hay en la balsa dedicado a la pesca y cuando menos se pensaba, se levantó un vendaval de aires que hizo zozobrar a la embarcación y cayeron al agua los que ocupaban, con tan mala fortuna, que perecieron ahogados los hermanos Onaindia y Pérez, los fámulos Bonifacio Mayor, Juan María Larrañaga y Benito López y el colegial César Hernández, salvándose otros colegiales que les acompañaban y que tuvieron que ser asistidos de la desagradable impresión que les produjo la desaparición de sus compañeros.
Tan pronto se tuvo noticia de la tremenda desgracia fueron muchos los que se acercaron al Colegio en busca de noticias y ofrecerse a los padres de la Compañía que estaban bajo la enorme impresión que el suceso les produjo quedando muy agradecidos de la atención que encuentran siempre en Tudela para cuanto ocurre en este Colegio.
También están muy reconocidos a los que inmediatamente acudieron al lugar del suceso e hicieron cuanto pudieron para el salvamento de los ahogados.
El miércoles se celebraron solemnísimos  funerales en la iglesia del Colegio, con gran concurrencia de los fieles que una vez más demostraron el cariño que en Tudela se siente por este Colegio.

Entre los asistentes, recordamos al Presidente de la Diputación señor Arraíza y el diputado foral del distrito señor Frauca, Comandante Militar, Juez Municipal y otros…”

Despedida de la clase de 2ªA de bachillerato del IES "Valle del Ebro"

  2ºA. Todo pasa inevitablemente  Sobrevivir a este bachillerato, con las clases a última hora, y sin tener que tomar paracetamol para el do...